¿Cuáles son los síntomas más comunes de lesiones por LER?
La LER puede causar molestias como dolor, rigidez, hormigueo o hinchazón.
Los lugares más comunes para sufrir lesiones por esfuerzo repetitivo son hombros, codos, antebrazos, muñecas, manos y dedos. Si alguna vez has tenido que escribir con RSI en las muñecas, entenderás lo difícil que es funcionar con este tipo de lesión.
Como puedes imaginar, experimentar dolor en una parte del cuerpo que usas constantemente para el trabajo puede suponer serios problemas para la productividad, ralentizándote significativamente y potencialmente llevándote a una baja por enfermedad.
En cuanto a cuánto tarda en curarse una lesión por esfuerzo repetitivo, la respuesta es desde unas semanas hasta varios meses. Como dicen, la prevención es mejor que la cura... y la lesión por esfuerzo repetitivo no es diferente. Pero, ¿cómo se ve eso en lo que respecta a la RSI?
¿Cómo evitar la LER en el trabajo usando equipos ergonómicos? Todo es cuestión de ergonomía, así que lo primero que hay que tener en cuenta es la configuración de tu puesto de trabajo. ¿Tu silla está a la altura óptima para tu cuerpo, con los pies apoyados en el suelo —o sobre un reposapiés— y tus caderas, rodillas y codos están inclinados a 90 grados? Si no, ajusta la altura del asiento para reflejar esto, ya sea que trabajes en un escritorio fijo o en una mesa de cocina.
La parte superior del monitor debe estar a la altura de los ojos – o un poco por debajo – de los ojos, con los ojos ligeramente hacia el centro de la pantalla, manteniendo el cuello en posición neutra para que no te encorves. Tu monitor debe estar a un brazo de distancia para evitar tensiones en el cuello y los hombros, idealmente usando un soporte o brazo para monitor. Si trabajas en un portátil y no tienes un segundo monitor, un soporte o elevador ajustable para portátil ofrece diferentes alturas y ángulos de visión, creando un espacio de trabajo ergonómico.
Si usas teclado y ratón regularmente, tus muñecas pueden dolerte si no las apoyas. Según un estudio de 2016,** las manos, muñecas y dedos presentaban síntomas de LER entre la mayoría de los participantes, y sin embargo es una de las formas más sencillas y económicas de corregir la postura. Tanto los reposamuñecas para teclado como para ratón —o incluso las alfombrillas de ratón con soportes integrados— son fundamentales para mantener las manos en la posición correcta, mantener la comodidad y reducir la tensión.